“La regulación española de cogeneración es un edificio en ruinas, no vale emplastecer ni pintar la fachada, se necesita una nueva metodología donde las industrias puedan funcionar”, sostiene el director general de Acogen


Operario en unas instalaciones de cogeneración. FOTO: Acogen
Operario en unas instalaciones de cogeneración. FOTO: Acogen

La Asociación Española de Cogeneración (Acogen) ha advertido este lunes de que la producción de estas plantas ha caído un 42 % en lo que va de mes y ha urgido al Gobierno a que saque ya la nueva metodología de retribución porque no se pueden admitir “más parches ni remiendos”.

“La regulación española de cogeneración es un edificio en ruinas, no vale emplastecer ni pintar la fachada, se necesita una nueva metodología donde las industrias puedan funcionar”, sostiene el director general de Acogen, Javier Rodríguez, en su último boletín.

La asociación insiste en que los cogeneradores encaran este año inmersos en un contexto regulatorio “que no hace otra cosa que prorrogar la incertidumbre” que venían arrastrando desde hace más de un año.

En este sentido, se remite a los datos de 2022, que fue “un auténtico desastre para la cogeneración, con un 34 % de caída de la producción“, como consecuencia de la “espeluznante parada del 53 %” en el segundo semestre, desde que se la “discriminó” del tope al gas.

Las plantas de cogeneración

Para Acogen, “es escandaloso que dos de cada tres cogeneraciones hayan parado en 2022 en un sector regulado al que la ley garantiza la cobertura de costes”, y lamenta que el Ministerio para la Transición Ecológica no haya sabido adaptar la regulación al difícil contexto, “dejando que la actividad colapsara con graves consecuencias”.

La cogeneración no podía recibir la compensación que se aplica a la generación eléctrica a partir de gas desde el pasado 15 de junio, fecha de la entrada en vigor de este sistema que también funciona en Portugal, sino sólo percibir el precio de casación del mercado mayorista antes del ajuste, habitualmente mucho más bajo.

Sin embargo, el pasado mes de septiembre el Gobierno aprobó que las instalaciones que así lo decidieran podían renunciar a su retribución regulada para percibir el ajuste del “mecanismo ibérico” que reciben las centrales de ciclo combinado.

En su boletín, el director general de Acogen se refiere precisamente a esta última tecnología, y es que, a su modo de ver, “lo peor para el país es que la caída de la cogeneración en 2022 fue reemplazada por generación de más baja eficiencia, como los ciclos combinados”.

Una circunstancia que tilda de “derroche de gas y pecado de ineficiencia”, y recuerda que la cogeneración “es pura eficiencia energética, ahorro de emisiones y competitividad para la industria”.

Por ello, pide seguridad jurídica para el sector, esto es, que se promulgue el nuevo marco retributivo “en condiciones justas” y el régimen de subastas “comprometido desde hace más de un año” a fin de activar la inversión para que las industrias puedan adaptarse a las necesidades actuales.

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